
Aquí te dejamos un extracto de esta obra que ha sido escogido por el autor/a. Puedes leerlo y valorar así si te interesa solicitar el texto completo.
Dirrrty Boys supone un gran reto para cualquier dramaturgo. Basado en un hecho real, escabroso, inenarrable, ininterpretable, sobre todo, atroz. Situado en una época y un contexto que, aunque reconocible, distante en el espacio y el tiempo. Protagonizado por niños, y ya sabemos que niños en el escenario, más allá de los musicales, suponen una idea demasiado arriesgada. Y con un detonante de la historia tan brutal que hace que, a partir de allí, la tensión de todo lo que se explique vaya en declive, se desmonte hasta hacer que el espectador pierda por completo el interés.
Pero los retos siempre son excitantes, cuanto más difíciles mejor, y por eso cuando apareció la oportunidad de explicar esta historia, que a priori lo tenía todo en contra para ser explicada, aceptó. El secreto de todas las historias, más que lo que se explica, es siempre el cómo se explica. En el caso de Dirrrty Boys, el «cómo» se resuelve transformando el detonante en el clímax, en una pirueta narrativa que complica las cosas a la dirección escénica. Pero, sobre todo, es importante el «hasta donde se explica», reforzando la teoría de que un final feliz depende del momento donde dejes de explicar la historia.
Esta es una obra documental, monumental por su gran arco temporal, y periodística, por su rigor informativo. Los datos pueden abrumar, y de alguna manera deben hacerlo, no sólo sitúan, sino que nos estallan en la cara y nos hacen sentir el peso de la historia en todas sus posibles interpretaciones: han pasado más de treinta años y todavía se genera ficción a su alrededor: una novela, una película, dos canciones, una serie, un cortometraje nominado a los Óscar y ahora una obra de teatro. Las consecuencias todavía son bien visibles, las heridas muy abiertas, la sangre sigue brotando en una gota a gota lentísimo, que suele ser mucho más doloroso que un impacto brutal.
Un true crime teatral que habla de las segundas oportunidades.
Año 1993, en Liverpool, dos niños de diez años secuestraron y mataron brutalmente a uno de dos. Convertido en uno de los casos más mediáticos de la época, donde los asesinos fueron juzgados como adultos, se ha ido alargando en el tiempo, generando noticias, muchas de ellas con poca credibilidad, pero también una novela, una película, una serie de televisión, una canción pop y muchísimos documentales truculentos.
Ahora Gerard Guix, con la complicidad de la compañía Las Bestias, reanuda el caso y hace un trabajo de investigación profundo sobre las consecuencias de los actos, imaginando cómo será la vida de los asesinos hasta el presente, pendientes de las noticias para, si es necesario, añadir una nueva escena cuando la actualidad lo requiere.
Una contundente pieza teatral que reflexiona sobre las segundas oportunidades y que fue galardonada con el Butaca al mejor texto y al mejor montaje de pequeño formato en la XXIX edición de los Premios Butaca del Teatre de Catalunya.
Lugar de estreno (sala y ciudad): Teatre Akadèmia, Barcelona
Año estreno: 2022
Idioma en el que se ha estrenado: catalán
Nombre premio: Premi Especial Teatre Barcelona
Año premio: 2023
Nombre premio: Premi Butaca Muntatge Petit Format
Año premio: 2023
Nombre premio: Premi Butaca Text
Año premio: 2023
Nombre premio: Premi Butaca Actor Revelació
Año premio: 2023
Nombre premio: Premi Butaca Disseny de Llums
Año premio: 2023